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Preguntas frecuentes sobre abrir y operar una empresa en Europa

Abrir y operar una filial en Europa no depende de una sola decisión: importan el mercado, la forma jurídica, la fiscalidad y el día a día contable. En estas 48 preguntas respondemos con datos concretos —tipos, plazos e importes de mercado— para que puedas decidir con criterio antes de dar el paso.

Decidir país y forma jurídica

8 preguntas

Empieza por el mercado, no por el tipo impositivo. Si vendes a clientes portugueses, una LDA en Portugal (IRC 19%, 4-8 semanas) te deja cerca y con convenio de doble imposición. Si tu cliente está en Alemania, la GmbH (25.000 € de capital, 6-14 semanas) aporta credibilidad local. Comparamos tu caso por mercado, coste y obligaciones antes de decidir.

La sucursal no tiene personalidad jurídica propia: depende de tu sociedad española y no limita tu responsabilidad. La filial (LDA, SAS, GmbH, SRL) es una sociedad independiente con responsabilidad limitada, pero exige contabilidad y cuentas propias. Si vas a facturar y contratar en el país, la filial casi siempre compensa.

Filial vs sucursal: qué te conviene

Portugal: LDA o Unipessoal. Francia: SAS o SASU. Alemania: GmbH. Italia: SRL o SRLS. Andorra: SL o SLU. Reino Unido: Ltd. Dubái: Free Zone o Mainland. La forma condiciona el capital mínimo, la responsabilidad de los socios y el régimen fiscal aplicable. Te explicamos cuál encaja con tu actividad antes de decidir.

Portugal y Francia permiten constituir desde 1 €; Italia, desde 1 € con la SRLS; Reino Unido, desde una libra. Andorra exige 3.000 € y Alemania 25.000 €, de los que 12.500 € se desembolsan al inicio. Ese capital es de la sociedad, no un pago a la gestoría: sigue siendo patrimonio tuyo.

En la mayoría de casos no. Los registros aceptan documentación apostillada y firma por poder o firma electrónica, así que buena parte del proceso se resuelve a distancia. Hay excepciones: en Andorra, si los socios no residen, hace falta autorización de inversión extranjera; y algunos bancos exigen entrevista presencial de apertura.

Los plazos de mercado son orientativos: Portugal 4-8 semanas, Francia 3-6, Alemania 6-14, Italia 4-10, Andorra 2-6, y Reino Unido o Dubái 1-3. La cuenta bancaria y el alta de IVA son las fases que más alargan el calendario. No prometemos plazos de 48 horas: no existen en estos registros.

Puede tener sentido si facturas al Golfo o a Asia: 1-3 semanas de plazo, contabilidad desde 350 €/mes y corporate tax del 9% solo por encima de 375.000 AED (unos 94.000 €). Si tu mercado está en la UE, el control de cambios y la banca encarecen la operativa diaria. Analizamos tu cartera de clientes antes de recomendar.

Son estructuras distintas. La filial operativa factura y contrata en el país; el holding concentra participaciones y reparte dividendos con exención de participación (SGPS en Portugal, régimen mère-fille en Francia). Con una sola filial, añadir un holding suma coste sin ventaja clara. Lo decidimos mirando tu flujo de caja.

Sociedad holding en Portugal

Costes reales y obligaciones anuales

8 preguntas

La cuenta anual combina la cuota mensual de contabilidad y fiscalidad con los gastos propios de la sociedad. Referencias publicadas: Portugal desde 400 €/mes, Italia 450 €, Andorra y Francia 550 €, Reino Unido 600 €, Alemania 1.450 €. En España, desde 149 €/mes. Presupuestamos sobre tu volumen real, no sobre una tarifa plana.

Qué incluye el servicio y qué marca el coste

Contabilidad oficial del país, presentación de las declaraciones de impuesto de sociedades e IVA, y representación ante la administración cuando el país la exige. No incluye tasas oficiales, notaría, anuncios legales ni traducciones juradas: son costes de la operación. Los dejamos por escrito antes de empezar, para que no aparezcan a mitad de ejercicio.

El módulo laboral va por empleado y mes: España desde 5 €, Portugal, Reino Unido y Dubái 30 €, Francia e Italia 45 €, Alemania 55 €, Andorra 60 €. Es solo la gestión de la nómina: añade la cotización patronal, que ronda el 23,75% en Portugal, el 21% en Alemania y supera el 42% en Francia.

Presentar el impuesto de sociedades y depositar las cuentas anuales en el registro del país. El calendario cambia por jurisdicción: en Portugal, el IRC (Modelo 22) se presenta hasta el 31 de mayo y la información empresarial (IES) hasta el 15 de julio; en España, el Modelo 200 se presenta en julio. Marcamos cada vencimiento en tu calendario.

Sí, y son evitables. Presentar fuera de plazo o no depositar las cuentas anuales activa recargos y sanciones del registro, y en varios países bloquea trámites posteriores (cambio de administrador, financiación o cierre). La declaración de IVA a cero también se presenta: no presentarla es una infracción, no un ahorro.

Depende del país y del tamaño. En España y Portugal la auditoría obligatoria aparece al superar dos de los tres umbrales legales (activo, cifra de negocio y plantilla) durante dos ejercicios consecutivos. En Alemania, la GmbH pequeña no se audita, pero sí publica sus cuentas en el Bundesanzeiger. Revisamos tus umbrales cada ejercicio.

Sigue teniendo obligaciones aunque no facture: contabilidad, cuentas anuales y declaraciones. Una sociedad dormida acumula cuotas y presentaciones igual. Si no vas a operar, sale más barato un cierre ordenado que arrastrar tres ejercicios de cuotas, recargos y trámites pendientes.

Un cierre ordenado exige liquidación, cuentas finales y baja en el registro, y el coste depende de si hay deudas, activos o empleados. Si la sociedad nunca operó, el proceso es mucho más simple. Lo importante es no dejarla sin presentar: las sanciones llegan igual y pueden bloquear trámites futuros en el mismo país.

Cómo cerrar una empresa en Europa

Fiscalidad y doble imposición

8 preguntas

Tipos generales: Andorra 10%, Portugal IRC 19%, Italia IRES 24% más IRAP regional (~3,9%), Francia 25% (15% para pymes hasta 42.500 €), España 25% (15% para empresas de nueva creación), Alemania 30-33% sumando el Gewerbesteuer municipal y Dubái 9% solo por encima de 375.000 AED. La decisión real está en la base imponible.

Con el convenio España-Portugal, la retención en origen queda en el 10% si la sociedad receptora tiene al menos el 25% del capital, y en el 15% en el resto de casos; intereses, 15%; cánones, 5%. Sin certificado de residencia, el pagador aplica la retención doméstica completa. El certificado lo emite la Agencia Tributaria o la Autoridade Tributária.

Convenio de doble imposición España-Portugal

Solo si la filial presta de verdad el servicio, con medios y personas en el país. Facturar desde España con la factura de la filial, sin actividad real allí, es un supuesto típico de establecimiento permanente y de conflicto de residencia que la administración regulariza con intereses. La estructura aguanta cuando hay sustancia.

Si mantienes la residencia fiscal en España, tributas en España por tu renta mundial: los beneficios retenidos en la sociedad no tributan hasta que los cobras, pero los dividendos sí. El convenio evita pagar dos veces, no elimina el impuesto español. Cambiar de residencia exige 183 días y centro de intereses vitales en el otro país.

Es la presencia que da a un país derecho a gravar tus beneficios: oficina, empleados, obras de más de 12 meses o un representante que cierra contratos. Si abres filial y además negocias desde España, revisa quién firma y desde dónde: la frontera entre filial y establecimiento permanente de la matriz es operativa, no solo registral.

El impuesto de sociedades del país se paga sobre el beneficio del ejercicio, siempre. El diferimiento llega al no repartir dividendos: los beneficios retenidos siguen siendo de la sociedad hasta que los distribuyes. En una LDA portuguesa eso significa IRC del 21% y ninguna carga personal adicional mientras no cobres.

No con una sociedad pantalla. La administración española aplica las normas de transparencia internacional, precios de transferencia y conflicto en la aplicación de la norma tributaria: si la filial no tiene sustancia, imputa los beneficios a la matriz. Lo que reduce el coste real es elegir bien jurisdicción, forma jurídica y orden de reparto.

Sobre el papel sí: Andorra aplica IS 10% e IGI 4,5%, y Dubái no grava la renta personal y cobra corporate tax 9% desde unos 94.000 € de beneficio. Portugal parte del IRC 19%. En la práctica pesan tu residencia fiscal, el convenio aplicable y el coste de operar allí. Comparamos el neto en tu bolsillo, no el titular.

Contabilidad, nóminas y día a día de la filial

8 preguntas

Un contable local que conoce el plan contable y los modelos del país, coordinado por un asesor que te habla en español. La contabilidad española no vale en un libro alemán: cada jurisdicción impone formato y calendario propios. Recibes cierres y declaraciones explicados en tu idioma, con un único interlocutor para todo el grupo.

Con contrato bajo la ley local, alta en la seguridad social del país y las obligaciones del convenio colectivo aplicable (el CCNL en Italia, el convenio de sector en España). Un contrato español para trabajo prestado en otro país genera recargos y reclamaciones. Preparamos contrato y nómina; la sociedad firma el alta.

La cotización patronal se calcula sobre el bruto: Portugal 23,75%, Alemania alrededor del 21%, Italia cerca del 30% (INPS), Francia 42-45% y Andorra 22% (CASS: 15,5% empresa y 6,5% trabajador). En Dubái no hay seguridad social para expatriados, pero existe gratificación de fin de servicio. El coste se planifica sobre el bruto anual.

Sí, y suele ser el paso previo a crear plantilla. Cada país tiene su figura —auto-entrepreneur en Francia, trabajador independiente en Portugal, Partita IVA en Italia— con factura local y alta fiscal propia. El riesgo es la recalificación: si el autónomo trabaja en exclusiva y bajo tus instrucciones, la administración puede considerarlo relación laboral.

Trabajar como freelance en Europa

Sí, con desplazamiento temporal y certificado A1 si mantiene la seguridad social española, o con contrato local si la estancia es permanente. El desplazamiento tiene límites de duración y obligaciones en origen. Si el empleado se queda de forma indefinida, lo correcto es contrato del país de destino: ahí se caen la mayoría de los casos.

El IVA es la obligación más frecuente: mensual o trimestral según el régimen y el volumen de cada país. El impuesto de sociedades y las cuentas anuales son anuales, con calendario propio del registro. En la práctica, tu calendario fiscal tiene entre una y dos docenas de vencimientos al año según la jurisdicción y la plantilla.

En español, con los modelos oficiales del país explicados y la información de gestión en CSV o Excel para tu ERP. El libro oficial se presenta en el formato regulatorio local: SAF-T en Portugal, FEC en Francia, e-Bilanz en Alemania. Tu equipo financiero ve un único cuadro de mando, aunque cada país tenga su obligación formal.

Sí. Todos los países exigen un domicilio registrado donde la sociedad reciba notificaciones. Puede ser una oficina propia, un centro de negocios o la sede de un profesional habilitado, y aparece en el registro público. La domiciliación se contrata como servicio recurrente, con aviso de las notificaciones oficiales.

Domiciliación social y representante fiscal

Banco, IVA intracomunitario y operativa

8 preguntas

Certificado de registro de la sociedad, estatutos, identificación y prueba de domicilio de socios y administradores, descripción de la actividad prevista y origen de los fondos. Los bancos aplican KYC y registro de titular real (UBO). El banco abre la cuenta; nuestro trabajo es preparar el expediente completo para que no haya idas y venidas.

Entre dos y seis semanas en banca internacional, y es la fase que más retrasa el arranque. Ayuda tener la actividad bien descrita, clientes identificados y socios con documentación apostillada. En algunos bancos la entrevista de apertura es presencial; en otros se resuelve por videollamada con el administrador de la sociedad.

Sirve para cobrar y pagar, pero no siempre vale como cuenta de la sociedad a efectos registrales: algunos países exigen cuenta local para desembolsar el capital o domiciliar impuestos. Lo habitual es abrir cuenta local para capital e impuestos y usar una fintech para la operativa internacional y multidivisa.

Es el número con prefijo de país que identifica a tu sociedad como operador intracomunitario y permite facturar sin IVA dentro de la UE aplicando la inversión del sujeto pasivo. Se valida en el VIES, el sistema oficial de la Comisión Europea. Si el número de tu cliente no aparece en VIES, la factura sin IVA es un problema en una comprobación.

Qué es el VIES y cómo validar un número de IVA

Servicios entre empresas de la UE: factura sin IVA con inversión del sujeto pasivo, mención de los dos números de IVA y modelo informativo en el país que corresponda (el Modelo 349 en España). En bienes, la entrega intracomunitaria está exenta en origen. Los errores de mención en factura son la primera causa de requerimiento.

Número de IVA intracomunitario

Cuando no tienes establecimiento ni domicilio en el país, algunos Estados exigen un representante fiscal responsable del cumplimiento, habitual en comercio electrónico y en Reino Unido. Con filial no hace falta: la propia sociedad responde de sus obligaciones. Es un servicio recurrente, pensado para quien opera sin sociedad local.

Representante fiscal

Sí. La exportación de servicios fuera de la UE suele ir sin IVA, con pruebas del destino del cliente. Ojo con la retención en origen del país del cliente: según su normativa y su convenio puede retenerte un porcentaje del importe. Revisamos la factura y el tratamiento fiscal antes de emitirla, no después.

El registro de titular real es obligatorio en los Estados miembros (normativa antiblanqueo) y en los EAU desde 2023. Además, según la actividad, hay seguro de responsabilidad civil obligatorio y, con empleados, seguro de accidentes. Son obligaciones de la sociedad: se planifican en el arranque, no cuando llega el requerimiento.

Errores frecuentes y cómo evitarlos

8 preguntas

Elegir el país por el tipo impositivo y no por el mercado. Un IRC del 21% aporta poco si tu cliente está en Alemania y no tienes presencia operativa allí. El segundo error caro: arrancar sin banco y sin IVA resueltos, y pasar meses sin poder facturar con la sociedad ya registrada.

No. La sociedad solo puede facturar cuando existe legalmente y tiene número fiscal. Si emites antes, el ingreso entra en tu sociedad española con su IVA y su tributación. Si necesitas arrancar ya, valora una sucursal o facturar desde España hasta que la filial esté operativa y con cuenta bancaria.

Sí, y es el fallo más habitual del primer año. La declaración se presenta aunque el resultado sea cero: no presentarla genera recargos y puede dejar la sociedad en situación irregular frente a la administración. Se evita con un calendario fiscal claro y recordatorios de cada vencimiento.

Que no puede desembolsar el capital exigido, domiciliar impuestos ni cobrar a clientes con factura local. La sociedad existe en el registro pero no opera. Y mientras se resuelve, el banco puede pedir información adicional que nadie preparó: por eso la apertura se planifica en paralelo al registro, no después.

No deberías. Un contrato español para trabajo prestado en otro país no cumple la ley laboral local ni las obligaciones de seguridad social, y abre la puerta a recargos, reclamaciones del empleado y dudas sobre qué tribunal es competente. El contrato se firma bajo la ley del país donde el empleado presta servicios.

Un cierre preparado se resuelve con liquidación, cuentas finales y baja registral. Uno improvisado arrastra cuotas mensuales, cuentas sin depositar y sanciones, y puede bloquear a los socios en trámites posteriores del mismo país. Si vas a probar dos mercados, define desde el inicio cómo cerrarías el que no funcione.

Es uno de los motivos de cambio más habituales. Migrar la contabilidad a mitad de ejercicio es viable con un traspaso ordenado: saldos de apertura, conciliación bancaria y calendario de declaraciones pendientes. El traspaso se hace con el ejercicio cerrado en el punto exacto, sin perder plazos ni duplicar impuestos.

No. Sin sustancia, la estructura es un riesgo de recalificación por conflicto en la aplicación de la norma tributaria y de residencia fiscal, con intereses y sanciones. Si el objetivo es protección patrimonial, el camino pasa por una estructura legal con activos reales y criterio fiscal documentado, no por una sociedad vacía.

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